29/1/13

Los niños de 1 año y los juegos

No hay edades cuando se trata de hacer una fiesta. Existen eventos para celebrarlo todo en la vida de una persona, aún incluso cuando ésta ni siquiera ha nacido, al conocer su sexo, al llegar al mundo... ¡Y por supuesto los cumpleaños! Estamos desarrollando nuestro siguiente kit de fiesta y en esta ocasión va a estar enfocado en el 1er cumpleaños, por lo que vamos a hacer unos elementos más agradables que los que habréis visto anteriormente en el "Científico Loco" y los "Monstruorripilantes" :)

En nuestro proceso creativo nos gusta empaparnos de aquello en lo que vamos a trabajar, hacemos nuestros deberes, nos inspiramos, leemos y aprendemos muchas cosas. Queremos compartir parte de esa aventura y hoy vamos a hablar de los niños de 1 año y los juegos que les gustan. 


A menudo se dice que los niños son como esponjas, todo lo absorben y esta etapa es crucial para aprender a percibir el mundo que les rodea. En sus primeros años va a desarrollarse en muchos sentidos y precisamente son los sentidos una parte importante de su desarrollo. Los sentidos son su herramienta principal y jugar va a ser su principal vía de interacción.

A los pocos meses, aunque los bebés aún no coordinan y son unos patitos torpes y desgarbados, les encanta jugar. Y para ello es importante que a su alrededor haya suficientes estímulos e intereses. A medida que vaya adquiriendo coordinación y confianza irá explorando más y más, y todo esto son experiencias que van a formar parte de él. Así aprenderá a apreciar las cualidades de los objetos que le rodean a través de su manipulación, al igual que aprenderá que algunas acciones conllevan reacciones. Por eso es importante la exploración y son buenos los juegos que consisten en acción-reacción, esconderse, aparecer y desaparecer. Un juego ideal es el de esconderse, incluso tras las manos, y aparecer con un sonoro "¡cucú!". 

Además, a esta edad el bebé ya ha aprendido a mostrar sus intereses y a expresarse a su manera. No hay que desatender ningún sentido y en esta etapa ya tienen buen oído y saber imitar los sonidos. Por eso un buen juego es el de "cómo hacen los animales", ya que además les divierte mucho repetir e imitar los sonidos de los animales. La repetición es muy buena y tardarán mucho más que nosotros en cansarse de estos juegos. 

Los mejores juegos que pueden tener son en los que interaccionemos con ellos, con nuestras voces y nuestro contacto. El contacto con los padres es un estímulo poderoso ya que le ayuda a relajar su sistema nervioso (nivelando su ritmo cardíaco y la temperatura corporal), a que se sienta a gusto y querido (segregando endorfinas y hormonas de las buenas) y desarrollar su sociabilidad. Además el olor de los padres es lo primero que capta al nacer y en ningún lugar se sentirá tan seguro como en su regazo.
Los balanceos son agradables para el niño porque son movimientos rítmicos que terminan siendo predecibles y, por tanto, ayuda a mejorar su confianza y su sentido del equilibrio. 

En cuanto a los sonidos, además de nuestras voces a los bebés les gustan y relajan los ruidos monótonos y amortiguados, ya que son un vestigio de su vida intrauterina. La música, al igual que nuestras voces, genera un efecto beneficioso en el bebé, ya sea relajándole o estimulándole. Los juguetes musicales que funcionan al pulsar botones o al ser golpeados les resultan fascinantes. Aunque las primeras veces puedan asustarse un poco, en cuanto descubran que todo es seguro les encantará.  

Y aunque los padres sean el juguete preferido de los niños, existen otras alternativas que estimulan su capacidad creativa y su aprendizaje :) 
Construir y destruir. Apilar bloques y construir a partir de numerosos elementos le dará una visión de las propiedades físicas, la capacidad de encajar, apilarse o agruparse de los objetos. De esta forma se enfrenta a retos pero también mide su habilidad y su coordinación para después, de golpe, tirarlo todo y sentirse un poderoso Godzilla de andar por casa, descubriendo formas de interactuar con los objetos y con la ley de Newton.




También aprenderá que con ciertos juguetes puede sentirse más poderoso o especialmente mañoso. En especial a la hora de arrojar o hacer que los objetos se desplacen. Los juguetes con ruedas y las pelotas se empujan fácilmente y esto les agrada.

Por último los juguetes con formas que encajan, que suponen un reto y les va a ayudar a desarrollar su destreza, su visión espacial y sus capacidades psicomotrices. 

Jugar es muy importante no sólo para el desarrollo de un niño, es algo inherente al ser humano y que reporta beneficios a cualquier edad, así que no hace falta ser un niño para disfrutar de los juegos. Cuando creamos nuestros kits de fiesta queremos generar una historia y componer un cuadro bonito y coherente, pero también queremos contribuir a la diversión y por eso siempre pensamos en juegos. Jugando, seguimos estimulando y desarrollando al niño que todos llevamos dentro.


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